Huele a mosto viejo, a madera que ha dormido décadas, a pasa tostada. Aguilar de la Frontera se prepara para celebrar el Día Mundial del Enoturismo como mejor sabe: con la copa llena. Del 13 al 15 de noviembre vuelve Pontefino 2026, la cata abierta que convierte una de las naves de la cooperativa vitivinícola local en una gran taberna de la campiña cordobesa.
La cita, que cuenta con el apoyo de la Diputación de Córdoba y su Instituto Provincial de Desarrollo Económico (Iprodeco) a través de la marca Sabor a Córdoba (enlace externo → ), se ha ganado un hueco fijo en el calendario: el segundo fin de semana de noviembre. Ni grandes protocolos ni distancias. Aquí se viene a probar, a preguntar y a dejarse llevar.
Pontefino 2026, la gran fiesta del enoturismo en la campiña
Imagine el escenario. Una nave de techos altos, el frescor que guardan los muros de la cooperativa, botas apiladas y el murmullo de cientos de conversaciones alrededor de un catavinos. Cooperativas, bodegas, lagares y establecimientos locales comparten espacio con un mismo objetivo: que el visitante salga de allí conociendo un poco mejor lo que se cría en esta tierra.
Porque Pontefino no es solo beber. Es mirar el vino a contraluz, olerlo despacio, escuchar a quien lo ha elaborado contar por qué ese fino tiene ese punto salino o por qué aquel Pedro Ximénez parece no acabarse nunca en la boca. Quien disfrute explorando maridajes y copas encontrará aquí un terreno fértil.
La organización municipal lo tiene claro. El concejal de Turismo, Pepe Fontiberos, insiste en que el público descubra también las bodegas, los lagares y los productores que hay detrás de cada etiqueta.
Siete bodegas y lagares, cuatro pueblos, un mismo marco
El cartel tiene peso propio. Aguilar juega en casa con Bodegas Toro Albalá, célebre por sus generosos y sus Pedro Ximénez, y con la cooperativa vitivinícola local, anfitriona del encuentro. Desde Montilla llegan Bodega Arrabal Rodríguez y Lagar La Primilla; Moriles aporta Bodegas El Monte y Lagar de Casablanca. Y Puente Genil estará representado por Bodegas Delgado, una firma con larga trayectoria en la comarca.
Esa diversidad es la gran baza de la cita. En una misma tarde se puede pasar del fino pálido y punzante al vino joven, fresco y alegre; del amontillado de tonos ambarinos y recuerdo a frutos secos al Pedro Ximénez denso, casi de terciopelo, que deja en la lengua notas de higo y dátil.
"Queremos que el público se acerque al vino con curiosidad, que pregunte, que descubra sus particularidades", resume Fontiberos. Esa es la filosofía de la cata: perder el miedo a la copa.
Del fino al Pedro Ximénez: un recorrido por estilos
Para quien llega por primera vez, la recomendación es dejarse guiar por el orden natural. Empezar por los finos, secos y vivaces, que despiertan el paladar. Seguir con los vinos jóvenes. Pasar después a los amontillados, más complejos. Y reservar para el final el PX, ese oscuro capricho que funciona casi como postre líquido.
No hace falta ser experto. Basta con tener ganas.
Tapas, dulces, venencia y música
El vino no viaja solo. Varios establecimientos hosteleros de Aguilar presentarán sus propuestas gastronómicas para acompañar cada sorbo, y el punto dulce correrá a cargo de la Confitería Santa Ana, con su repostería tradicional. Esa pareja eterna —el PX y el dulce de toda la vida— difícilmente podrá fallar.
Talleres para todas las edades
Habrá talleres de venencia, tanto para adultos como para los más pequeños: el arte de extraer el vino de la bota y servirlo con ese chorro largo, preciso, casi teatral. Una actividad que siempre arranca risas y algún que otro aplauso. La música pondrá el resto, con actuaciones como la de la Peña Curro Malena.
Detrás de cada copa, una familia
El trasfondo también importa. Desde la Diputación, su delegado de Desarrollo Económico, Félix Romero, ha recordado que los viñedos del marco Montilla-Moriles siguen menguando y que hay que hacer rentable el trabajo de los viticultores. La alcaldesa, Paqui Herrador, añade que tras cada vino hay familias, cooperativas, lagares y generaciones enteras que han trabajado la tierra. Brindar en Pontefino es, en cierto modo, brindar por ellos.
Horarios y cata maridada: lo que debes saber
Conviene apuntarlo bien, porque la programación se reparte así:
- Viernes 13: catas abiertas de 21.00 a 02.00 horas.
- Sábado 14: de 13.00 a 18.00 horas y de 21.00 a 02.00 horas.
- Domingo 15: de 13.00 a 18.00 horas.
El domingo, además, Bodegas Toro Albalá dirigirá una cata maridada. Las plazas requieren inscripción previa en la Oficina de Turismo de Aguilar de la Frontera, así que mejor no dejarlo para el último momento.
Tres días. Siete bodegas y lagares. Un pueblo entero oliendo a solera en el Día Mundial del Enoturismo. Si este otoño busca una escapada con sabor a campiña, Aguilar le espera con la copa llena y la venencia en alto.

