Noruega Ureddplassen Photo Steinar Skaar, Statens Vegvesen
Noruega Ureddplassen Photo Steinar Skaar, Statens Vegvesen
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Increíble: los baños más bonitos del mundo están en Noruega

  • Fiordos, acero, musgo y hasta un retrete dorado: así responde Noruega con humor a quien la llamó «país letrina»

 

 

Una frase lanzada al aire esta semana convirtió a Noruega en diana de chistes sobre retretes. La réplica llegó con una sonrisa. Visit Norway, la oficina de turismo del país, recogió el guante y publicó una galería con los que considera los baños más bonitos del mundo: casetas de diseño asomadas a fiordos, ríos y montañas que cortan la respiración antes incluso de abrir la puerta.

El mensaje no podía ser más socarrón. Decían haber oído «algo de ruido» sobre ese supuesto país-letrina. Y respondían sacando pecho, porque pocos lugares del planeta pueden presumir de aseos tan espectaculares. Bastaron unas horas. La publicación saltó de pantalla en pantalla y acabó en medios internacionales de varios continentes.

Una broma con cimientos de piedra, acero y alerce

Detrás del chiste hay algo muy serio. A lo largo de las Rutas Turísticas Nacionales de Noruega, arquitectos de primer nivel han levantado áreas de descanso, miradores y servicios públicos que se funden con algunos de los paisajes más dramáticos de Europa. Es una apuesta decidida por la arquitectura de autor en plena naturaleza, y no precisamente reciente.

Muchos de estos proyectos acumulan premios internacionales. Varios se han ganado la categoría de atracción por derecho propio. Los viajeros llegan para verlos, para fotografiarlos y, sí, también para usarlos.

¿Ofendidos? En absoluto. Noruega agradece la atención, venga de donde venga, y contesta con una invitación tan sencilla como rotunda: venir y comprobarlo. Aire limpio que se respira hondo, horizontes que no se acaban, una hospitalidad cálida y rincones donde una parada técnica se convierte en recuerdo. Todo el mundo es bienvenido, insisten.

Si ya estás imaginando una escapada por la Noruega de los fiordos, apunta estas direcciones. Ninguna es un simple alto en el camino.

Seis paradas que justifican el desvío

Ureddplassen, en Helgeland: memoria frente al mar abierto

En la ruta panorámica de Helgelandskysten, la vista se escapa sobre el fiordo hacia el océano, la isla de Fugløya y la muralla de Lofoten. Allí espera una terraza de nueve metros de ancho con sus aseos, obra de Haugen/Zohar Arkitekter, con paisajismo de Inge Dahlman, del estudio Asplan Viak.

El lugar guarda además un silencio especial. Es un memorial dedicado a quienes murieron cuando el submarino noruego Uredd chocó contra una mina durante la Segunda Guerra Mundial.

Tungeneset Photo Jarle Wæhler Statens vegvesen

Tungeneset, en Senja: caminar sobre madera junto al Ártico

En el extremo exterior de Senja, entre Steinfjorden y Ersfjorden, una pasarela de alerce siberiano serpentea sobre las rocas. El olor a madera, el viento salado, el rumor del mar. Al fondo, los picos afilados de la montaña Oksen recortan el cielo. Firma el conjunto Code arkitektur.

Noruega Eggum Photo Jarle Wæhler Statens Vegvesen

Noruega Eggum Photo Jarle Wæhler Statens Vegvesen

Eggum, en Lofoten: un anfiteatro para el sol de medianoche

Encajado entre montañas y océano abierto, en la isla de Vestvågøy, Eggum es uno de los lugares predilectos para contemplar el sol de medianoche. Snøhetta concibió el área de descanso como un anfiteatro que integra en el terreno el edificio de servicios, un quiosco y los aseos. La piedra local y la madera de deriva, pulida por el mar, ponen la textura.

Espenes, en Hardanger: 64 metros de acero sobre el fiordo

Aquí hasta ir al baño se convierte en una experiencia arquitectónica. Asomada al Sørfjord, entre Kinsarvik y Odda, la estructura de Code Arkitektur se estira a lo largo de 64 metros de acero inoxidable. Doce módulos de cubierta ondulantes cobijan los aseos y unos asientos con vistas al agua. Brillo metálico contra el verde.

Ostasteidn, en Ryfylke: el aseo que quiere ser montaña

Muy por encima del Sandsfjord se alza una de las piezas más insospechadas del país. Un retrete de hormigón de casi seis metros de altura, diseñado por el estudio KAP. Su fachada rugosa está pensada para que la colonice el musgo. Con los años, el edificio irá vistiéndose de verde hasta confundirse con el paisaje.

Noruega Madland hamn Photo Frode Kvam Statens Vegvesen

Noruega Madland hamn Photo Frode Kvam Statens Vegvesen

Puerto de Madland, en Jæren: un farol en la costa

Hay aseos que se esconden. Este hace justo lo contrario. En la costa de Jæren, castigada por el viento y el temporal, el edificio que Haugen/Zohar Arkitekter levantó en el puerto de Madland se enciende al caer la noche como una linterna. Lo envuelven piezas de fachada verdes fabricadas expresamente para él.

Noruega Golden Toilet at Ersfjordstranda Photo Hugo Fagermo Statens vegvesen

Noruega Golden Toilet at Ersfjordstranda Photo Hugo Fagermo Statens vegvesen

Gulldassen, el retrete dorado de Senja

Y sí, Noruega tiene un retrete de oro. O casi. En Ersfjordstranda, dentro de la ruta panorámica de Senja, una caseta triangular revestida de material dorado se ha convertido en reclamo turístico con nombre propio: Gulldassen, el retrete dorado. Lo diseñó Tupelo Arkitektur y se construyó en 2014.

La historia tiene segunda parte. En agosto de 2026 abrió en la misma playa un nuevo edificio de servicios en tono plateado. Oro y plata, uno junto al otro. Una pareja de lo más glamurosa para algo tan prosaico como un área de descanso junto a la carretera.

Un viaje que empieza por la parada más inesperada

Noruega tiene paisajes de sobra para llenar cualquier álbum, eso no es noticia. La sorpresa es que también tenga aseos capaces de robarles protagonismo. Visit Norway cerraba su mensaje con cariño, y la invitación sigue en pie.

Así que prepara la ruta, carga la batería de la cámara y deja que el camino decida dónde parar. Puede que la foto más compartida de tu viaje no sea la del fiordo. Puede que sea la del baño.