¿Puede una feria gastronómica convertirse en un puente entre dos orillas del Atlántico? Alicante Gastronómica abre mañana, 2 de octubre, con una respuesta servida a fuego lento: durante cuatro días, la cocina mediterránea compartirá protagonismo con México, país invitado, en una cita que aspira a reunir a 8.000 profesionales.
En este contexto, Alicante Gastronómica refuerza su vocación de encuentro entre gastronomía y turismo y conecta con otras historias de destinos donde comer forma parte esencial del viaje. Para ampliar esa mirada, puede consultarse este contenido de 30 Días sobre la relación entre restauración, territorio y experiencia turística: Puerto Sotogrande, un delicioso mapa de 21 sabores al mar

Alicante Gastronómica, entre el Mediterráneo y México
La VIII edición de Alicante Gastronómica se celebrará hasta el 5 de octubre en IFA-Fira Alacant. La organización prevé reunir a unos 8.000 profesionales de la gastronomía, la hostelería, la distribución, la alimentación y el turismo, después de que la edición anterior superara los 7.500 profesionales vinculados al sector. En 2025, además, la feria recibió más de 85.000 visitantes.
El dato ayuda a entender la dimensión de una convocatoria que no se limita a exhibir productos. Alicante Gastronómica se ha convertido también en espacio de contactos profesionales, búsqueda de proveedores, acuerdos empresariales y promoción turística. Una parte de su interés está precisamente ahí: en la posibilidad de que una degustación termine abriendo una conversación comercial y de que un plato se convierta en carta de presentación de un territorio.
En este punto encaja especialmente bien Sección Gastronomía de Gastronotur, donde se reúnen contenidos sobre restaurantes, productos, destinos y tendencias vinculadas al sector.
México pone sabor iberoamericano a la feria
México llega como país invitado con una presencia que va mucho más allá de una muestra gastronómica. El programa incorpora degustaciones, ponencias, showcooking, sesiones formativas y encuentros destinados a acercar al público su recetario, sus productos y sus técnicas.
Entre los protagonistas estarán Isabel Carvajal y Mariano Torres Hütt, presentados por la organización como embajadores de la cocina mexicana en esta edición. La propuesta inaugural plantea un diálogo culinario entre ambos países: dos menús de tres platos mexicanos y otro de inspiración mediterránea reunirán a cocineros mexicanos y españolas como Carolina Álvarez, Susi Díaz, Cristina Figueira y María José San Román.
El formato “Viva México-Alicante” resume bien esa intención. No se trata únicamente de mostrar una cocina ante otra, sino de ponerlas a conversar. Maíz, frijol y chile convivirán con productos y técnicas mediterráneas en un intercambio que encuentra en la mesa un lenguaje común.
Mucho más que degustaciones
La feria llega además con una programación especialmente amplia. La organización anuncia más de 260 expositores y más de 460 ponencias, talleres y catas, junto a una concentración de profesionales que acumulan 130 Estrellas Michelin y Soles Repsol.
Entre los grandes reclamos figura la III edición del Premio Internacional de Alta Pastelería Paco Torreblanca, cuya final reunirá el 2 de octubre a diez profesionales procedentes de ocho países. Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, México, Perú y España estarán representados en una competición dedicada a la creación de la mejor tarta de chocolate.
La tortilla de patatas tendrá también su propio foco con la XIX edición del Campeonato de España, mientras nuevos concursos amplían el programa profesional y participativo. A ello se suman catas, talleres, jornadas de la tapa y espacios donde el visitante puede probar directamente propuestas de diferentes establecimientos y productores.
La cifra de actividades importa, pero quizá más importante sea la variedad de públicos. Hay contenidos para profesionales que buscan contactos y oportunidades, para cocineros interesados en formación, para productores que quieren visibilidad y para visitantes que sencillamente desean sentarse, probar y descubrir.
Alicante como destino gastronómico
Ahí aparece una de las claves de esta edición. Alicante Gastronómica no presenta la gastronomía como un complemento decorativo del turismo, sino como uno de sus argumentos centrales. Producto, paisaje, tradición, creatividad y hospitalidad forman parte de una misma experiencia.
La feria quiere proyectar la provincia como destino gastronómico y, al mismo tiempo, situarla dentro de una conversación internacional. La presencia mexicana amplía esa conversación hacia Latinoamérica y aporta una dimensión cultural que trasciende el plato.
En tiempos en los que los viajeros buscan experiencias con identidad, la mesa puede ser también un mapa. Un taco cuenta una historia; una tortilla guarda una tradición; un vino habla de un paisaje. Cuando esas historias se encuentran, el territorio gana profundidad.
Una feria para mirar, aprender y saborear
Del 2 al 5 de octubre, IFA-Fira Alacant será escenario de encuentros profesionales, concursos, demostraciones y experiencias abiertas al público. La previsión de 8.000 profesionales convierte la cita en un termómetro de la actividad gastronómica y turística, mientras la llegada de México introduce una mirada internacional especialmente significativa.
Alicante se dispone así a ejercer de anfitriona. No necesita levantar grandes discursos: bastan una mesa, buenos productos y la voluntad de compartir.
Porque, al final, la gastronomía tiene esa rara capacidad de hacer algo sencillo y poderoso: convertir la distancia en conversación. Y cuando el Mediterráneo y México se sientan a la misma mesa, cuatro días pueden ser suficientes para recordar que también se puede viajar con los sentidos.



