Hay olores que anuncian fiesta antes de que suene la primera nota. En Ordizia, el miércoles 9 de septiembre, ese olor será el de leche cruda de oveja latxa o carranzana convertido en **queso Idiazabal**: corteza, pasta, persistencia. El Frontón Beti-Alai acogerá el LIII Concurso de Quesos elaborados por pastoras y pastores amparados por la Denominación de Origen Protegida Idiazabal, cita organizada por el Ayuntamiento de Ordizia y la Cofradía del Queso Idiazabal de Ordizia dentro de la Feria Extraordinaria de las Euskal Jaiak. Más de medio siglo sin faltar a la cita.
Del centro de interpretación al frontón, en desfile
Las piezas no llegan a escondidas. Se reciben en el Centro de Interpretación de la Alimentación y la Gastronomía D’Elikatuz y, desde allí, cruzan el pueblo hasta el Beti-Alai. El traslado es un desfile: dantzaris, trikitilaris y dulzaineros abren paso; autoridades, jurado y cofrades acompañan. Quien ame el turismo gastronómico reconocerá el ritual: el producto no solo se cata; se escolta.
En la cancha, el jurado —técnicos de la DOP Idiazabal, restauradores, críticos, gastrónomos y periodistas— puntúa cada pieza. El fallo se lee allí mismo, cuando aún huele a cuajada y a madera de frontón. No hay demora de gabinete. Hay aplauso, o silencio tenso, y un nombre de caserío.
Media pieza, dos pujas y un streaming
Conocido el campeón, se subasta la mitad del queso ganador. Desde 2024 la puja corre por dos carriles a la vez: la voz en el frontón y las ofertas en tiempo real en enkante.eus, plataforma habilitada por el Ayuntamiento y la Cofradía. Quien quiera pujar desde casa debe registrarse antes en enkante.eus/erregistroa y entrar el día del certamen con usuario y contraseña. Toda la jornada se puede seguir en directo por streaming. El Idiazabal de pastor, durante unas horas, se convierte en objeto de deseo a distancia: un clic y un gesto de pala en la misma puja.
Tres años de palmarés que saben a caserío
En 2023, edición L, el primer premio fue para Ondarre, de Segura: quinta victoria de la quesería. El medio queso se lo llevó Súper Amara por 3.550 euros. En 2024, LI edición y primera con pujas online, ganó La Leze, de Ilarduia (Álava). Azkue Gourmet, de Usurbil, se adjudicó la media pieza por 5.000 euros. En 2025, LII, La Leze —Eli Gorrotxategi y Jose Mari Jauregi— repitió el oro y sumó el Trofeo Kutxa de Oro. El restaurante Itxaropena, de Donostia, pagó 5.200 euros por la mitad campeona.
Ese trofeo, patrocinado por Kutxa Fundazioa, no se entrega cada año. Solo cuando una quesería logra el primer premio de Ordizia tres veces en los diez años anteriores. La Leze lo cerró con 2022, 2024 y 2025. Tres coronas en una década: consistencia de leche, de pastos y de oficio.
La feria que rodea al queso
El miércoles no es solo cata. La Feria Extraordinaria reúne concursos y exposiciones de frutas y hortalizas, de gallina vasca y de ganado vacuno de raza pirenaica de Gipuzkoa. En los puestos, las queserías premiadas en ediciones recientes venden lo que el jurado ya bendijo, y los baserritarras de la Plaza Mayor despliegan el resto de la despensa del Goierri. Quien llegue por el queso se quedará por el tomate, el huevo o la conversación junto al puesto.
Es el paisaje que Gastronotur invita a recorrer con los sentidos: el sonido de la trikitixa, el peso de una pieza en la mano, el rumor de la puja, el sabor ahumado o no ahumado que cada pastor decide. La leche cruda de latxa o carranzana no es un detalle técnico; es el hilo que une monte, cuadra y mesa.
El LIII concurso no pide al visitante que sea experto. Pide que se acerque al frontón, que mire el desfile y, si puede, que pruebe. El 9 de septiembre Ordizia vuelve a demostrar que un queso de pastor puede llenar una villa, un streaming y una subasta sin perder el acento de caserío. Quien quiera saborear el Idiazabal en su fiesta mayor ya tiene fecha, lugar y dos formas de pujar por medio queso: la mirada en la grada o la clave en enkante.eus. El resto es dejarse llevar por el olor que, en septiembre, anuncia que las Euskal Jaiak han puesto el queso en el centro.



