Un palillo, un hilo de aceite dorado y ese primer bocado que despierta el paladar como un chasquido de dedos. Así se presenta 'La Campeona', la mejor gilda de España, nacida en una taberna familiar madrileña que acaba de conquistar el Gilda Fest 2026. Detrás de la hazaña está Taberna Acuerdo, la misma casa que ya presumía de servir las patatas bravas más aplaudidas de la capital.
El triunfo confirma el gran momento que vive el aperitivo de raíz, ese que se disfruta de pie, codo con codo y con la conversación encendida. Una corriente que también se ha dejado sentir en otros escenarios del producto nacional, como demuestra el éxito de Sabor a Córdoba en Auténtica 2026, y que coloca a la barra de toda la vida en el centro del mapa gastronómico.
Doble corona para el tapeo madrileño
Hace apenas doce meses, en octubre de 2025, el grupo se llevó el Mahou Bravas Fest, el certamen que elevó sus bravas a la categoría de las mejores de Madrid. Aquel premio ya había convertido sus locales en lugar de peregrinación para los amantes del buen picoteo.
Ahora, con la victoria en el Gilda Fest 2026, la casa firma un hito poco habitual: reunir al mismo tiempo los dos galardones más deseados del aperitivo madrileño. Las mejores bravas y la mejor gilda, bajo un mismo techo y en menos de un año.
«Dos coronas, una misma filosofía: producto excelente y alma de barrio».

Así sabe 'La Campeona'
Quien quiera rendirle honores como manda la tradición tiene en el vermut a su mejor escudero. En Gastronotur ya contamos por qué el vermut con pomelo se ha convertido en el compañero más refrescante de las gildas, y este bocado premiado no es una excepción.
Un homenaje a la gilda original
Según explica Santiago Álvarez, director del proyecto Taberna Acuerdo Fuencarral, la receta bebe directamente de la gilda clásica. En el palillo se alinean anchoas de Santoña, boquerones en vinagre, piparras y guindillas suaves y aceitunas manzanilla.
El toque diferencial llega en el baño final: un Aceite de Oliva Virgen Extra emulsionado con ingredientes que la casa guarda bajo llave. El resultado es un equilibrio preciso entre la salinidad del mar, la acidez del encurtido y un picor amable que invita a repetir.
Más de 2.000 gildas servidas en el certamen
El público del Gilda Fest lo tuvo claro. Taberna Acuerdo repartió más de 2.000 unidades de 'La Campeona' entre los asistentes, que cayeron rendidos ante su combinación de sabores.
No fue la única que dejó huella. 'La Ibérica', elaborada con cecina y queso, también se ganó el aplauso de quienes tuvieron la suerte de probarla durante la cita.
Tres generaciones detrás de la barra
La historia de la casa arranca en 1979, cuando una familia de hosteleros madrileños levantó la persiana por primera vez. Más de cuatro décadas después, el timón está en manos de la tercera generación: los primos Santiago Álvarez y Sergio y Óscar Fernández.
Su gran acierto ha sido actualizar la taberna castiza sin borrar su esencia de barrio. La barra sigue oliendo a tradición, pero la propuesta pone el foco en el producto estrella y convierte el aperitivo en una pequeña experiencia de autor.
Hoy, las dos Tabernas Acuerdo se han consolidado como un referente de la cocina típica madrileña y del tapeo por la ciudad.
Dónde probar la mejor gilda de Madrid
El grupo cuenta con dos direcciones clave en la capital, cada una con su propia personalidad.
Taberna Acuerdo Fuencarral
En la calle Belvis 3, semiesquina con la calle Fuencarral, se encuentra la apertura más reciente. Situada en pleno Chamberí, entre la Glorieta de Quevedo y la Glorieta de Bilbao, presume de una amplia terraza que ya se ha convertido en punto de reunión gastronómico del barrio. Es aquí donde vecinos y visitantes pueden saborear 'La Campeona'.
Taberna Acuerdo San Bernardo
En el número 98 de la calle San Bernardo late el local original, la cuna de aquellas bravas premiadas que pusieron a la familia en boca de todo Madrid.
Una carta pensada para tapear sin prisa
En Fuencarral, la gilda es mucho más que una sola receta. La carta despliega versiones de boquerón, anchoa, matrimonio, ahumados, ibérica o pulpo, todas preparadas a diario con materias primas seleccionadas.
Para quienes buscan alargar la sobremesa, las raciones toman el relevo: torreznos crujientes, pulpo, ensaladilla rusa con ventresca, tablas de quesos y de jamón ibérico de bellota o un steak tartar.
Las tostas grandes completan la oferta con propuestas como lomo de orza, salmón con aguacate o rulo de cabra con mermelada y cebolla caramelizada. Y, por supuesto, no faltan las célebres patatas bravas, servidas aquí en una versión al estilo papa arrugá.
Un bocado que merece el viaje
Hay pequeños placeres que justifican por sí solos una escapada a Madrid, y este palillo cargado de mar y huerta es uno de ellos. Basta con acercarse a Chamberí, pedir una gilda, dejar que el aceite resbale por los dedos y comprobar, sin prisas, por qué medio país habla ya de ella.



