Hay pueblos que se reconocen por el sonido de sus campanas y otros por el aroma que desprenden sus calles cuando la uva se pone a secar bajo el sol de agosto. Montemayor pertenece a esta segunda estirpe. Hasta este domingo, la localidad cordobesa vive los días grandes de PAXERA 2026, la feria que convierte cada rincón del pueblo en un escaparate de bodegas, viñedos y sabores en torno a una joya indiscutible de la tierra: el Pedro Ximénez. Este año, además, la cita ha estrenado un ingrediente nuevo que multiplica su atractivo: el I Concurso Nacional de Vinos Dulces, Especiales y Vermut, que ha llenado Montemayor de acentos de toda España.
Un pueblo que sabe a historia
Basta pasear por sus calles para entender por qué Montemayor presume del título de mayor extensión continua de uva pasa de Europa. Aquí la vid no es solo cultivo, es paisaje, memoria y sustento. La Diputación de Córdoba, a través de Iprodeco y de la marca Sabor a Córdoba, ha querido volver a arropar esta feria porque, como recordó la diputada de Igualdad, Cooperación al Desarrollo, Consumo y Participación Ciudadana, Auxiliadora Moreno, durante la inauguración del viernes, detrás de una botella hay mucho más que un vino: hay uva, sol, bodegas y un territorio entero que forma parte de la identidad cordobesa.
El sabor que enamora a los profesionales
La comparación no es casual. Cada copa de Pedro Ximénez concentra semanas de sol, paciencia y oficio: la pasificación de la uva sobre esteras de esparto, el mosto denso y oscuro, ese dulzor que recuerda a pasas, higos y un ligero toque de café tostado. Es un vino que se saborea despacio, casi con reverencia, y que Montemayor ha sabido convertir en motor de identidad y de turismo.
El concurso que eleva PAXERA a otra liga
Si hasta ahora PAXERA era sobre todo una cita de puertas abiertas para el público local, este año ha dado un salto cualitativo. El I Concurso Nacional de Vinos Dulces, Especiales y Vermut ha reunido medio centenar de muestras procedentes de bodegas de Asturias, Baleares, Canarias y Andalucía, evaluadas por un jurado formado por compradores, distribuidores, sumilleres, hosteleros, periodistas gastronómicos y académicos.
"PAXERA está creciendo y este concurso supone un paso importante. Durante estos días Montemayor deja de ser únicamente un punto de encuentro local para convertirse también en un lugar de encuentro para profesionales y bodegas de distintos lugares de España", ha explicado Moreno, visiblemente satisfecha con la acogida del certamen.
Triplete cordobés en los Grandes Oros
Y si hablamos de acogida, los resultados no podían ser mejores para la tierra anfitriona. De los cuatro Grandes Oros repartidos en esta primera edición, tres se han quedado en Córdoba. La Cooperativa La Aurora de Montilla se llevó el máximo reconocimiento por su Solera 1981 PX, un vino de guarda que atesora décadas de crianza. Bodegas Doblas, de Moriles, repitió éxito con su etiqueta Doblas PX, y Bodegas Pérez Barquero, de Montilla, sumó el cuarto Gran Oro con su vermut, demostrando que el Marco Montilla-Moriles no solo vive del Pedro Ximénez clásico.
"Es una magnífica noticia que el primer concurso nacional de PAXERA reconozca de esta manera la calidad de nuestros vinos y que tres de los cuatro grandes premios se queden en Córdoba", celebró la diputada, quien añadió que el palmarés demuestra que la provincia tiene producto, conocimiento y bodegas capaces de competir al máximo nivel.
Moriles, invitado de honor de un Marco entero
Esta edición ha querido además reservar un lugar destacado a Moriles, municipio invitado, y ha contado con la participación activa del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, que ha reforzado la dimensión territorial del evento. "PAXERA habla de Montemayor, pero también habla de todo un Marco, de sus pueblos, de sus bodegas, de su gastronomía, de su patrimonio y de un paisaje que merece ser conocido", subrayó Moreno.
Mucho más que catas: una experiencia para recorrer
Quien se acerque a Montemayor estos días no encontrará solo una feria de stands. La programación combina cata y degustaciones con talleres de venencia —ese gesto elegante y preciso con el que se extrae el vino de la bota sin remover los sedimentos—, visitas guiadas a viñedos, propuestas gastronómicas y actividades pensadas para toda la familia. Una oportunidad perfecta para quienes buscan una escapada de fin de semana que combine turismo, paisaje y sobremesa.
Una cita que ya mira al futuro
Para la Diputación, el reto inmediato es claro: seguir dando proyección nacional a una feria que nació desde lo local pero que empieza a atraer talento y bodegas de fuera. "Cuando una iniciativa nace desde un municipio, pero consigue atraer talento, profesionales y empresas de fuera, está demostrando que el territorio tiene mucho que ofrecer", apuntó Moreno.
Así que si todavía no ha hecho la maleta, este domingo es la última oportunidad para acercarse a Montemayor, brindar con una copa de Pedro Ximénez y comprobar, sobre el terreno, por qué este rincón de Córdoba se ha convertido en parada obligada para quien ama el buen vino y las historias que se esconden detrás de cada etiqueta.



